Pabellon experimental de ladrillos

Ubicación: City Bell, Buenos Aires, Argentina.
Superficie: 120m²
Año: 2015-2016

CRÉDITOS

Proyecto y dirección: Estudio Botteri-Connell, Arq. Sofía Botteri Cappa; Arq. Patricio Connell Coordinadora general: Arq. Rosalía Vicente
Calculo estructural: Ing. Rosana Del Panno e Ing. Juan José Turdo
Colaboradores:
Arq. María Eugenia Rodríguez Daneri
Agustín Ichuribehere
Maximiliano Morzilli
Herreros: Daniel Carbone, Víctor Sepúlveda
Albañiles: Horacio Alarcón, Diego Cappell, Diego Ferreyra, Alfredo Martínez, Carlos Molina, Claudio Monti, Mario Paniagua, Gustavo Scholz y Oscar Vega
Fotografías:
Fotografías generales: Gustavo Sosa Pinilla

«…El arquitecto a través de la organización no convencional de la partes convencionales es capaz de crear significados nuevos dentro del conjunto… Las cosas familiares vistas en un contexto poco familiar llegan a ser perceptivamente tanto nuevas como antiguas…»
Robert Venturi, Complejidad y contradicción en la arquitectura

Frente a la oportunidad de experimentación en una obra doméstica de pequeña escala, se desarrollan una serie de ensayos que constituyen el marco teórico-práctico del proyecto, a partir de manipular un elemento tradicional de nuestra cultura constructiva en búsqueda de nuevos significados y posibilidades.
La obra se emplaza dentro de un lote suburbano en La Plata, Buenos Aires, Argentina, que cuenta con una piscina y un quincho como preexistencias. El encargo consta de la construcción de cuatro habitaciones de fin de semana, materializadas mediante planos horizontales y verticales de hormigón armado que determinan su estructura portante y espacial. El cerramiento exterior del pabellón está constituido por paneles autoportantes de ladrillo de construcción en seco.
El sistema constructivo utiliza al ladrillo como unidad básica dispuesto en forma repetitiva alternando llenos y vacios dentro de un bastidor metálico. A partir de posicionar de panderete 55 ladrillos enteros y 22 medios apoyados unos sobre otros sin mortero, se crea un panel modular de trama semi-abierta, que permite el ingreso tamizado de la luz, el viento, el sonido, resguardando la intimidad de los habitantes.
El ritmo generado por la alternancia de las piezas y los silencios entre ellas produce una marcada uniformidad de la envolvente, matizada por el adelantamiento de algunas partes singulares en la composición: los paneles que conforman la fachada sur cuentan con la posibilidad de desplazarse y permiten la vinculación de los dormitorios con el exterior. El dinamismo adquirido con la creación de paneles móviles de ladrillo, somete al material a un comportamiento inusual, agudizando el efecto de inestabilidad latente para crear un contexto nuevo y experimentar capacidades que no han sido exploradas.